El Índice de Competitividad Minera fue elaborado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú juntamente con Macroconsult y se basa plenamente en métricas reales y no en percepciones. Este fue presentado recientemente en PERUMIN 34 Convención Minera.
Indicadores de infraestructura, regulación y entorno social no presentan resultados favorables.
El Índice de Competitividad Minera (ICM), una valiosa herramienta impulsada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, que analiza las brechas que tenemos para competir con otros países mineros, fue discutido en un evento que contó con la presencia de distintos expertos.
Este Índice de Competitividad Minera colocó a Perú en el penúltimo lugar de una muestra de siete países mineros que compiten por inversiones, debido principalmente a los indicadores de infraestructura, regulación y entorno social, donde se evidenció que aún existen brechas que superar. Gonzalo Tamayo, socio de Macroconsultd, refirió, que según el indicador de potencial geológico, Perú se ubicó en la tercera posición con un puntaje ponderado de 4.7 delante de países como Chile (3.9), México (3.7), Sudáfrica (3.3) y Colombia (1.0), pero detrás de Australia (10) y Canadá (4.9).
Además, precisó que al ritmo de producción actual las reservas de oro en el Perú se agotarían en apenas 18 años y en el caso del cobre, en 35 años. Del mismo modo, las reservas de plata y zinc se acabarían en 26 y 13 años, respectivamente.
Respecto a la política tributaria, apuntó que se comprobó que la carga tributaria al sector minero no difiere significativamente del resto de países evaluados. “Perú se encuentra cerca a la media tabla de las jurisdicciones estudiadas”, anotó. British Columbia (Canadá) fue la jurisdicción que mostró mayor TIR al accionista gracias a su menor carga tributaria. Perú tuvo un desempeño similar a Sudáfrica y superior a Colombia y México.
Para llegar a dicha conclusión se elaboró una metodología en función de una Tasa Interna de Retorno (TIR) al accionista tomando como modelo un proyecto minero peruano (Quellaveco), al que se le aplicó las diferentes cargas tributarias de las siete jurisdicciones seleccionadas.
En cuanto a infraestructura, señaló que las minas peruanas enfrentan una geografía adversa debido a que sus yacimientos se ubican mayormente sobre los 4,000 msnm. Su mayor reto está en la infraestructura terrestre. En este indicador obtuvo un puntaje de 1.0, detrás de los demás países analizados. “En términos de costos logísticos durante la vida útil de las minas, tenemos yacimientos lejos de la costa, en sitios altos, que pueden tener un costo tremendamente importante.
Además. Perú se ubica en el puesto quince en extensión territorial”, agregó Tamayo. Remarcó que Perú cuenta con una oferta portuaria interesante, sobre todo en el sur del país, pero adolece de ferrocarriles y carreteras, principalmente.
Del mismo modo, en temas de regulación e institucionalidad, Perú obtuvo el menor puntaje (1.0) debido a la existencia de un mayor número de permisos en promedio, sobre todo en las etapas de exploración y explotación. “El principal problema es que en nuestro país los plazos no se cumplen en el tiempo estimado”.
En ese sentido, el exministro de Energía y Minas recomendó volver a utilizar el silencio administrativo positivo. “La ventanilla única definitivamente va a ayudar pero creo que necesitamos el silencio administrativo positivo, ello va a ayudar a la administración pública a agilizar los plazos”.
Finalmente, mencionó que en cuanto al pilar de entorno social, Perú ocupó el quinto puesto (1.4) entre los 7 países, solo superando a México (1.4) y Colombia (1.0). Para este balance se utilizaron indicadores enfocados en el grado de desarrollo socioeconómico de cada país: ingreso per cápita, Índice de Desarrollo Humano (IDH) y la proporción de la población que vive en las zonas rurales.